A las 17:06 del 16 de junio, un terremoto de magnitud 6,3 sacudió la prefectura de Haixi, provincia de Qinghai, China, con un epicentro a 10 km de profundidad. Las réplicas continuaron, obligando a miles de residentes a evacuar. La provisión de alojamiento temporal confiable se ha convertido en una prioridad para la ayuda humanitaria. Las tiendas de campaña comunes carecen de aislamiento térmico y resistencia sísmica, lo que las hace inadecuadas para la gélida meseta y las frecuentes réplicas. Por otro lado, las casas prefabricadas tipo contenedor ofrecen un mejor refugio transitorio.
Construidas con estructuras integradas de acero ligero, estas unidades ofrecen una gran flexibilidad para resistir réplicas sísmicas repetidas, con capas térmicas y resistentes a la humedad, ideales para regiones frías de gran altitud. Totalmente prefabricadas en fábricas con circuitos eléctricos y ventanas completos, solo requieren un montaje sencillo en el lugar y pueden utilizarse en masa rápidamente. Los contenedores individuales funcionan como habitaciones familiares, y las unidades conectadas pueden formar clínicas o almacenes. Desmontables y reutilizables, generan una mínima cantidad de residuos de construcción tras la reconstrucción. Gracias a su excepcional seguridad, eficiencia y practicidad, las casas contenedor constituyen una solución ideal de vivienda temporal para el reasentamiento de personas en zonas afectadas por terremotos.